¡Oh Blanca Navidad! 

Camilla Läckberg regresa a las librerías por Navidad con una nueva y original propuesta ambientada en el universo de la serie Los crímenes de Fjällbacka, Tormenta de nieve y aroma de almendras. Una recopilación de relatos de misterio al estilo de los grandes clásicos del género que contienen los elementos más representativos de la autora que poseen como eje temático las complejas dinámicas familiares. Pacíficas y adorables escenas de intimidad doméstica se mezclan con la inquietud de secretos oscuros. 

La tranquilidad de la vida en Fjällbacka se ve derribada por tantos acontecimientos inexplicables, que terminan con la muerte de alguien. La nieve manchada por la sangre de las víctimas y el aroma de almendras, el olor a cianuro, se difunde por las calles de un lugar precioso. Todo chirría con el encanto del lugar, sin embargo, en las relaciones se insinúan la rabia, el odio, la necesidad de venganza y rescate. Si estas relaciones llevan a un crimen hay que investigar el móvil del asesinato y Camilla lo analiza con sus dotes de detective y casi de psicóloga. 

Por eso la protagonista de El café de las viudas se rebela contra quien comete violencia a las mujeres y pone en marcha su venganza, o el niño de Un día de perros usa todo el odio que lleva dentro para reaccionar al bullying. Como en Los crímenes de Fjällbacka, la reina de la novela negra escandinava, analiza en estos relatos los fantasmas de la cotidianidad, la doble cara de las cosas, la fragilidad y la duplicidad de los hombres y el lector se sentirá más desconcertado por estos elementos que por el mismo crimen. 

«Camilla Läckberg es una experta en combinar escenas íntimas de apacible vida doméstica con otras de terror que hielan la sangre.» The Guardian 

«Deliciosas historias con un poco de veneno, que parecen el resultado de una investigación a cuatro manos entre Agatha Christie y Mary Higgins Clark» Marie Claire 

Sobre la autora: Desde que Camilla Läckberg publicó en 2002 su primera novela de la serie Los crímenes de Fjällbacka, su éxito no ha dejado de multiplicarse. La serie ya cuenta con nueve títulos, pero, además, la autora ha publicado álbumes infantiles y libros de cocina, y nos sorprende ahora con un libro de relatos al estilo de los clásicos de misterio. Los crímenes de Fjällbacka se ha adaptado para la televisión y lleva más de veinte millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.
Sinopsis: Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en esta incomparable historia policíaca cuya experiencia de lectura escapa a cualquier tentativa de descripción. 

Intentémoslo: Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire. 

En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín. 

Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad solo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido. 

Crítica: El 8 de abril de 1990, la aparición del cadáver de la joven Laura Palmer convirtió la pequeña ciudad de Twin Peaks, situada en el noreste del estado de Washington, en el escenario de uno de los crímenes más famosos de la historia Estados Unidos. Durante dos años, el excéntrico agente del FBI, Dale Cooper, investigó a todos los vecinos para encontrar al culpable del asesinato de la popular adolescente. Sin embargo, conforme avanzaban sus pesquisas en el caso, la pacífica imagen de la ciudad empieza a desmoronarse ante sus ojos cuando descubre los perturbadores secretos que esconden los habitantes de Twin Peaks. 

Al igual que la célebre serie de televisión creada por David Lynch y Mark Frost, «La verdad sobre el caso Harry Quebert» es una novela basada en el engaño, en la manipulación del lector para evitar que descubra lo ocurrido aquella noche a finales de verano de 1975, cuando desapareció misteriosamente la joven quinceañera Nolla Kellergan. 

La primera novela del escritor suizo Joël Dicker es un obscuro, sorprendente y perturbador thriller que reflexiona sobre la verdad y sus consecuencias en una sociedad basada en las apariencias, la hipocresía moral o los prejuicios culturales a partir del hallazgo del cadáver de Nolla Kellergan en el jardín de Harry Quebert, quien es juzgado públicamente no por el presunto asesinato, sino por la relación que mantuvo con la joven cuando él tenía 34 años y ella 15. Un amor prohibido -e incómodo- para los ciudadanos de Aurora, un pueblo de New Hampshire, que acaban renegando –y condenando- a su vecino más célebre por ambos crímenes. Únicamente Marcus Goldman, antiguo alumno y amigo íntimo de Quebert, parece dispuesto a creer en su inocencia e inicia su propia investigación que le permitirá tanto exonerar a su maestro de la pena de muerte como rescatar su perjudicada carrera literaria. 

Desde el principio de la novela, Joël Dicker nos introduce en una compleja realidad elaborada a partir de subterfugios, espejismos y engaños que emula el estilo literario de Philip Roth («Pastoral americana») y Vladímir Nabókov («Lolita») para evidenciar la ambigüedad moral de la sociedad estadounidense. Asimismo, apreciamos importantes paralelismos con la filmografía de Alfred Hitchcok, especialmente con la película «Falso culpable», pues el director y producto británico empleaba como recurso narrativo, por ejemplo, el uso de ardides que le permitían sorprender al espectador ante el giro argumental en el desenlace al distraer su atención con subtramas que permitían avanzar la historia, pero sin mayor importancia o la inclusión de falsos recuerdos. 

«La verdad sobre el caso Harry Quebert» es un sobrio esparcimiento psicológico en el que los personajes mienten constantemente al lector, engañándole para impedirle averiguar la verdad hasta las últimas hojas. De esta forma, Joël Dicker consigue mantener la tensión narrativa durante toda la novela a través flashback que desvelan de forma progresiva los acontecimientos previos a aquella terrible noche de 1975 y que, en realidad, la mayoría acaban siendo falsas pistas y testimonios manipulados que aprovechan las obcecaciones del lector en sus anticipadas conclusiones para sorprenderlo en cada capítulo y obligarlos a replantearse todo lo leído con anterioridad, incapaz de descubrir el engaño hasta que resulta demasiado tarde, tal y como ocurría en «Perdida» (Gillian Flynn). Así consigue el escritor suizo que percibamos en nuestra propia piel el sentimiento de impotencia de Marcus Goldman durante su investigación, la progresiva obsesión por resolver el caso ante la implacable cuenta atrás ante el inminente juicio o las dudas conforme descubre las mentiras contadas por las personas en las que confiaba, incluido el propio Harry. 

Precisamente, la perturbadora psicología de los personajes representa uno de los mayores atractivos de la novela, repleta de contrastes, obscuros secretos e instintos reprimidos que acrecientan el desconcierto ante la progresiva evolución que nos obliga a replantearnos nuestra percepción inicial. Es más, conforme avanzan los capítulos es mayor el protagonismo que adquieren mediante el uso recurrente de flashback permitiendo deshilvanar la compleja red de mentiras creada desde la desaparición de Nolla Kellergan con una estructura narrativa que emula a las matrioskas hasta descubrir una verdad tan incómoda como sorprenderte. 

Adviértase como el presente y el pasado de los personajes acaba superponiéndose hasta conformar un único espacio temporal que sirve de metáfora al autor para evidenciar el estatismo de la sociedad. De hecho, la investigación de Marcus Goldman se desarrolla de forma paralela a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2008 que concluyeron con la victoria del candidato demócrata Barack Hussein Obama, un símbolo del cambio que jamás llegó a producirse ante el predominio de la oposición republicana durante su segundo mandato. Al fin y al cabo, Nolla Kellergan nunca desapareció por completo de Auroa, sino que siempre estuvo allí en el recuerdo de los vecinos, en la soledad de Harry Quebert, en el sentimiento de culpabilidad ante su ausencia no voluntaria, en las mentiras… En cierto modo, la investigación –y el libro- de Marcus Goldman les permiten la exoneración de sus faltas, demasiado tiempo sepultados junto al cadáver de la joven. 

Sin embargo, «La verdad sobre el caso Harry Quebert» es, ante todo, una historia sobre la amistad entre maestro y alumno que recuerda notablemente «Martes con mi viejo profesor» (Mitch Albom). Al igual que la novela autobiográfica del escritor estadounidense Joël Dicker plantea diversas cuestiones como la necesidad de sacrificarse por amor, la búsqueda de la felicidad ante el excesivo materialismo de la sociedad actual, la obsesión por la fama inmediata, la cultura transfigurada en un mero producto de consumo o la manipulación de los medios de comunicación en la conformación de la opinión pública. 

Cada capítulo empieza con consejo de Quebert a su pupilo para escribir un buen libro, pequeños fragmentos representan hermosos recuerdos que proporcionan una esperanza al lector ante toda la violencia, el dolor, la soledad y las mentiras que predominan durante toda la novela. Si bien, resulta paradójico que la inquebrantable amistad entre ambos personajes sea descrita de forma sobria y emotiva, mientras que el romance entre Harry Quebert y Nolla Kellergan, uno de los principales ejes temáticos de la novela, resulte poco creíble en comparación. 

A pesar de ello, «La verdad sobre el caso Harry Quebert» es un complejo, sorprendente y perturbador thriller que combina la prosa de Philip Roth («Pastoral americana») y Vladímir Nabókov («Lolita»), la psicología del cine dirigido por Alfred Hitchcok («Falso culpable») o la capacidad de manipulación de la serie «Twin Peaks» para reflexionar sobre la verdad y sus consecuencias. Joël Dicker debuta en el panorama literario con una novela de engaños emulando en su estructura narrativa a las matrioskas para despistar al lector mediante falsos testimonios y pistas engañosas para describirnos una incómoda realidad que nos obligará a preguntarnos, ¿quién mato «realmente» a Nolla Kellergan? 

LO MEJOR: El estilo de Joël Dicker recuerda a la prosa de la prosa de Philip Roth («Pastoral americana») y Vladímir Nabókov («Lolita») con objeto de evidenciar la ambigüedad moral de la sociedad estadounidense, así como la perturbadora psicología del cine dirigido por Alfred Hitchcok («Falso culpable»). La evolución de los personajes. La estructura narrativa que emula a las matrioskas hasta convergir presente y pasado en un único espacio temporal. La capacidad del autor para manipular al lector, sorprendiéndole con cada nuevo e inesperado giro narrativo hasta descubrir la ansiada e incómoda verdad. 

LO PEOR: El romance entre Harry Quebert y Nolla Kellergan, uno de los principales ejes temáticos de la novela, resulte poco creíble. 

Sobre el autor: Joël Dicker nació en Suiza en 1985. Ha escrito seis novelas de las que ha publicado solo dos. La primera, Los últimos días de nuestros padres, resultó ganadora en 2010 del Premio de los Escritores Ginebrinos. Su segunda novela publicada, la aclamada La verdad sobre el caso Harry Quebert (Alfaguara, 2013), fue galardonada con el Premio Goncourt des Lycéens, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa, y, en España, fue elegida Mejor Libro del Año según los lectores de El País y mereció el Premio Qué Leer al mejor libro traducido y el XX Premio San Clemente otorgado por los alumnos de bachillerato de varios institutos de Galicia. Traducida con gran éxito a treinta y tres idiomas, se ha convertido en un fenómeno literario global. El Libro de los Baltimore es la esperada nueva novela de Dicker que recupera a Marcus Goldman como protagonista.
Sinopsis: Si estás leyendo estas líneas es que te ha llamado la atención el título.

¿Te gustaría decírselo a alguien?

¿Serías capaz de decírtelo a ti mismo?

Y lo más importante: ¿te gustaría mantener durante un buen rato la sonrisa que se te ha quedado en la cara? 

Pues esta es tu novela.

Te podríamos contar con más o menos gracia de qué va la cosa, para que te hicieras una idea: que si la protagonista, Sara, es muy maja, que si tiene un trabajo muy interesante (es plumista, ¿a que nunca lo habías oído?), que si es un pelín obsesiva y alérgica a los sobresaltos... 

Por supuesto, la vida se le complica y se encuentra con que su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx cuando en la misma semana se meten a vivir con ella su padre deprimido, su hermana rebelde y su excéntrico prometido y, sobre todo, el novio al que lleva mucho tiempo sin ver... 

Pero mejor no te lo contamos porque te gustará leerlo. Lo único que necesitas saber es que, desde el título, te garantizamos unas cuantas horas de descacharrante diversión como hacía tiempo que no disfrutabas. 

Crítica: A pesar de que las comedias románticas están basadas en un esquema narrativo básico, la previsibilidad y sencillez del argumento, la superficialidad de la pareja protagonista -que prolongan una visión conservadora del amor, la familia y el matrimonio- o la trivialidad de los conflictos que ambos deben superar para acabar juntos no representan un obstáculo para conseguir el ansiado final feliz. No, no nos estamos refiriendo a la boda, sino al éxito comercial. 

Este subgénero literario que, paradójicamente, tiene de precedente obras de teatro como «Mucho ruido y pocas nueces» y «El sueño de una noche de verano» de William Shakespeare, se ha convertido en un producto de entretenimiento, una lectura divertida y amena en el que destacan –principalmente- autoras como Helen Fielding («El diario de Bridget Jones»), Candace Bushnell («Sexo en Nueva York»), Megan Maxwell («Te lo dije») o Sophie Kinsella («Loca por las compras») que siempre acaban consiguiendo –pese al menosprecio de la crítica- las primeras posiciones en la lista de los libros más vendidos –o en taquilla, pues la mayoría acaban teniendo su adaptación cinematográfica-. 

Si bien la mayoría son escritoras anglosajonas, empiezan a destacar autoras españolas como Elísabet Benavent («Los zapatos de Valeria»), Ana Cantarero («Zapatos de lujo»), Miriam Lavilla Muñoz («Aceptamos marido como animal de compañía»), Rebeca Rus («Ginebra para dos») o el último éxito patrio, «No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas» de Laura Morton. 

En un contexto de crisis económica, con la mayoría de los jóvenes debiendo emigrar al extranjero para garantizar su futuro laboral, la primera novela de Laura Morton permite al lector evadirse de este pesimista panorama con las (des)venturas amorosas de Sara. 

«No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas» es la típica comedia romántica repleta de escenas surrealistas y de humor físico con el objeto de provocar la risa fácil del lector –y la vergüenza ajena-, personajes histriónicos y anquilosados en una eterna adolescencia, diálogos repletos de gags sobreexplotados y una innecesaria banda pop rock. 

Una novela sobre el miedo al fracaso, la apatía o la resignación ante un destino que parece predispuesto por nuestro mal karma en la que Laura Morton pretende transmitir la necesidad de asumir nuestra responsabilidad adulta, dejando de culpar a los demás por nuestros errores, en especial al cosmos. 

Un retrato sobre el vacío generacional y la crisis existencial de los jóvenes ante la crisis expresada a través de la insegura y frágil Sara con la que resulta fácil simpatizar debido, principalmente, a la espontaneidad de la prosa. El tono coloquial y desenfadado empleado por Laura Morton permite al lector identificarse con los conflictos de la protagonista, así como el resto de personajes entre los que destacan la «fuga de cerebros». No obstante, la simpatía inicial acaba sustituyéndose por el hastío. La egolatría adolescente de los personajes, incluyendo los «adultos», acaban dándole a la novela un tono excesivamente juvenil, sobre todo a los diálogos. De hecho, resulta contradictorio pretende ensalzar la independencia femenina de su protagonista con objeto de presentarla ante el lector como las nuevas y modernas antiheroínas de la literatura cuando, en realidad, la máxima aspiración es casarse y tener hijos, preferiblemente la parejita. 

Además, la autora prolonga en exceso el argumento, introduciendo de forma constante nuevos personajes o unos giros narrativos que provocan situaciones embarazosas y altibajos en la narración, innecesarios considerando la previsibilidad del argumento, salvo para prolongar las risas enlatadas y justificar un final de videoclip al estilo MTV o los 40 principales. 

En definitiva, «No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas» es la típica comedia romántica que pretende ofrecer un retrato sobre el vacío generacional de los jóvenes ante la crisis económica de nuestro país ensalzándolo con las (des)aventuras amorosas de su protagonista para transmitir un mensaje sobre la necesidad de asumir nuestras responsabilidades, así como una entretenida evasión de nuestras preocupaciones diarias. No obstante, la primera novela de Laura Morton acaba siendo una novela simple y previsible, repleta de tópicos y situaciones embarazosas, comercializado bajo la etiqueta indie con su onírica fantasía de plumas, pero acaba siendo tan comercial como el pop rock. 

LO MEJOR: La facilidad para simpatizar con los personajes. La espontaneidad de la prosa. El retrato sobre el vacío generacional de la juventud española ante la crisis económica. 

LO PEOR: El resto. 

Sobre la autora: A Laura Norton las dos cosas que más le gustan en la vida son escribir y observar la realidad, actividades que, no sin esfuerzo, ha conseguido convertir en su modo de vida: ha trabajado en publicidad, televisión y cine. Cuando le propusieron dar clases en un taller literario, decidió que había llegado el momento de escribir una novela. Nada mejor que aprovechar las historias que comparte con sus amigos. Y así inició en 2014 una exitosa carrera literaria con su primer título No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, un libro con el que ha conseguido ganarse el favor de decenas de miles de lectores y del que ya se está preparando su adaptación al cine.
La nueva Inglaterra de Rutherfurd  

Descubre la historia paralela a Sarum a través de seis familias que viven durante novecientos años en el New Forest, la comunidad rural más grande del sur de Inglaterra con sus dramas, pasiones, intrigas y destinos. 

Sinopsis: Hay pocos lugares en Inglaterra tan evocadores y misteriosos como New Forest, una vasta zona boscosa situada junto a la costa del sur de Inglaterra. A lo largo de los siglos, este bosque ha sido el escenario de las actividades más diversas: sus tierras acogieron la brujería y el contrabando, pero también sirvieron como coto de caza a los reyes sajones y normandos, y sus robles se emplearon para la construcción de la armada de Nelson. Personajes de todo tipo y extracción social se asentaron en estos parajes, vidas que se entretejieron llevadas por enemistades, lealtades, guerras, pasiones e incluso crímenes que socavaron los cimientos de la sociedad en que se perpetraron. 

Sobre el autor: Edward Rutherfurd nació en Salisbury, Inglaterra. Se diplomó en historia y literatura por la Universidad de Cambridge. Es el autor de Sarum, Príncipes de Irlanda, Rebeldes de Irlanda, Nueva York, Londres, París y Rusia, todas ellas publicadas en Roca Editorial. En todas sus novelas Rutherfurd nos ofrece una rica panorámica de los países y de las ciudades más atractivas del mundo a través de personajes ficticios y reales que se ponen al servicio de una investigación minuciosa en lo que ya se ha convertido el sello particular de autor.
El nuevo fenómeno literario sueco 

Un thriller trepidante repleto de intriga, sexo y suspense. La renovación más atrevida de la novela negra nórdica. 

Sinopsis: Solveig Berg es una aspirante a periodista de veinticinco años que ha visto su carrera truncada por un suceso del pasado. Ahora trabaja como camarera y ha montado un blog de cotilleos sobre la vida glamurosa de Estocolmo, con la esperanza de dar un impulso a su fallida carrera, si bien no puede desprenderse de los recuerdos oscuros que persisten en su memoria. 

Una noche, Solveig decide ir a tomar algo a un pub. Allí encuentra a Lennie Lee, un fotógrafo de treinta y seis años, el que fue en su día un gurú de las tendencias, ahora venido a menos, rodeado de modelos despampanantes. Solveig ve entonces la oportunidad de escribir un artículo sobre toda esa moribunda estirpe de celebrities, y para ello se acercará a su mesa y se integrará en el grupo. Allí se encuentran la modelo Jennifer Leone –una de las amantes de Lennie Lee-, el propio Lennie y la novia de este, la exmodelo Marika Glans, la modelo Eline y el psicólogo televisivo Dan Iren. 

La velada es tan divertida como superficial, aunque Solveig percibirá un extraño juego entre ellos. Sin embargo, lo más siniestro tendrá lugar al final de la noche, con el hallazgo de un cuerpo sin vida. Nadie sabe cómo ha llegado allí y nadie podrá quitarse de la cabeza la perturbadora imagen del cadáver de Jennifer Leone flotando en el río que hay justo delante del bar. 

Sobre la autora: Hanna Lindberg (1981) es periodista y actualmente reside en Estocolmo. Ejerció como editora en Bonnier Magazine, la revista de uno de los principales grupos mediáticos de Suecia, en la que también publicaba artículos sobre entretenimiento y gastronomía. Esta es la primera novela su serie de novelas cuyos dos primeros títulos han sido un éxito en más de diez países desde su publicación.
Los caprichos del destino

Intriga, aventura, crimen, romance y poder. Una novela sobre las contradicciones del alma humana y los juegos que nos impone el destino a través de dos mundos opuestos, desde el estilo de vida cosmopolita de las embajadas hasta el exotismo de la India. Un peligroso viaje por la memoria del corazón. 

Sinopsis: Una nueva embajadora de la India presenta sus Cartas Credenciales ante el rey de España en el Palacio Real de Madrid. Malah Singh, hija de un maharajá, es una mujer atractiva e inteligente, que esconde un secreto tras su aparente seguridad sin fisuras. En Asturias, donde pasa unos días de vacaciones, Diego, que comparte ese episodio oculto de su vida, se sobresalta al encontrar en la prensa una entrevista con ella. El oscuro pasado que une a Diego y a Malah, supuestamente enterrado, vuelve inesperadamente para alterar su presente. 



Sobre la autora: Pilar Tena (Madrid, 1955) es licenciada en Derecho y en Ciencias de la Información. Ha ocupado puestos relevantes en la dirección de organizaciones sin ánimo de lucro y sus diversas ocupaciones le han permitido viajar por todo el globo, desde Dublín a Sídney, pasando por Nueva Delhi, Londres, Estocolmo, Ginebra o Nueva York. Ha escrito dos libros: Contratiempos, una colección de relatos cortos, y Cómo sobrevivir a un despido… y volver a trabajar, principalmente de autoayuda. En la actualidad vive a caballo entre Ámsterdam, Madrid y Asturias.
La icónica atracción por la muerte 

Después de su lanzamiento coincidiendo con el XXII Salón del Manga de Barcelona, Ediciones Babylon pone a la venta Catrinas, el nuevo libro de ilustraciones del artista Jorge Monreal, quien valiéndose de diferentes técnicas expone con esa obra recopilatoria su versión personal sobre la Catrina, sensual figura icónica de la cultura mexicana que representa la universalidad de la muerte. 

Jorge Monreal, empleando diversas técnicas tanto digitales como tradicionales, exhibe en sus ilustraciones una especial sensibilidad para recrear esta figura femenina sensual y oscura. Quienes se asomen a este libro de 60 páginas a todo color, encontrarán numerosas ilustraciones realizadas con técnicas tanto digitales como tradicionales. Todas ellas muestran la especial sensibilidad con la que el autor recrea la figura femenina. Déjate seducir por la muerte. 




Cuidado con su picadura 

Sinopsis: Suzy Swanson está segura de que conoce el verdadero motivo de la muerte de su amiga Franny Jackson. Todo el mundo dice que es imposible saber lo que realmente ocurrió, que son cosas que pasan. Pero Suzy sabe que tiene que haber una explicación cientí¬fica. Apenada por la muerte de su mejor amiga, y por los últimos momentos que pasaron juntas, se recluye en su mundo interior y decide no volver a hablar. Convencida de que la muerte de Franny se debió a una picadura de medusa, inventa un plan para demostrarlo, aunque para ello tenga que dar la vuelta al mundo. Sola. Mientras se prepara para esta aventura, descubre cosas extraordinarias, entre otras que la capacidad de amar y de tener esperanza están más cerca de lo que creía. 

«Lo que sucedió con la medusa consigue lo más extraordinario de la literatura: ser a la vez simple y profunda. Ali Benjamin describe las delicadas capas de la envidia y el dolor, al mismo tiempo que explora todo aquello que implica estar vivo. Escrita con una prosa elegante, la búsqueda desesperada de Suzy de un esquema lógico que sostenga su mundo, la conduce a un conmovedor autodescubrimiento y le permite asomarse al significado de la existencia en sí misma.» (Jurado del National Award)

«La novela de Ali Benjamin es un ejemplo brillante de los altibajos de los primeros años de adolescencia.» (Publishers Weekly) 

Sobre la autora: Ali Benjamin (Nueva York), escritora y periodista, ha escrito sobre astrofísicos y atletas, cosmólogos y conservadores del Ártico, geólogos y psicólogos, campesinos y niños extraordinarios. Le interesa mostrar que el mundo está lleno de cosas asombrosas y deslumbrantes. Durante una visita a un acuario cayó bajo el hechizo de las medusas y ahí comenzó esta maravillosa historia, que ha sido finalista al National Award, uno de los premios más prestigiosos de Estados Unidos.
Sinopsis: Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente, una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día. 

A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es suficiente la esperanza para mantenerlos vivos? 

Crítica: «En 1939, la Unión Soviética ocupó los Estados bálticos de Lituania, Letonia y Estonia. Poco después, el Kremlin estableció las listas de personas consideradas antisoviéticas que debían ser asesinadas, encarceladas o deportadas, como esclavas a Siberia. Médicos, abogados, profesores, militares, escritores, empresarios, músicos, artistas e incluso bibliotecarios fueron todos considerados antisoviéticos y se añadieron a esta lista creciente que establecía las víctimas de una exterminación en masa programada. Las primeras deportaciones se llevaron a cabo el 14 de junio de 1941.» (Nota de la autora) 

El recuerdo de aquel genocidio contra la población de los Estados bálticos permaneció sepultado al igual que los veinte millones de personas asesinadas durante el gobierno de Josef Stanlin. Sin embargo, «Entre tonos de gris», la primera novela de Ruta Sepetys, narra un capítulo de la historia demasiado tiempo reprimido en la memoria de los supervivientes y negado por las autoridades rusas, incluso por sus aliados durante la Segunda Guerra Mundial –entre ellos Estados Unidos-, restituyendo la dignidad de su pueblo a través de un testimonio valiente y emotivo inspirado en su propia historia familiar –y de millones de personas anónimas-. 

La novela es el reconocimiento personal hacia todas las víctimas que, después de medio siglo de brutal ocupación bajo el imperio de la hoz y el martillo, no albergan ningún resentimiento contra sus verdugos. Al contrario, la resistencia de los deportados jamás estuvo basaba en el odio, sino en el amor a su familia, a su patria desaparecida o a su enemigo compasivo, proporcionándoles la esperanza necesaria para continuar con su lucha por la supervivencia. 

«Entre tonos de gris» es un relato sobre la resiliencia del ser humano, la determinación de sobrevivir, la inquebrantable fuerza de voluntad para anteponerse a circunstancias dramáticas en un contexto desolador, la imperiosa necesidad de conservar la identidad como persona -y pueblo-, pero sin renunciar a nuestra humanidad para conseguirlo. 

De hecho, el propio título de la novela es una metáfora sobre la ambigüedad del conflicto bélico. Ruta Sepetys reflexiona sobre los prejuicios, la facilidad para calificar a las personas sin considerar las circunstancias que conlleva un determinado comportamiento. 

Paradójicamente, Lina, la protagonista y voz narrativa de la novela, demuestra un comportamiento egoísta y poco solidario con sus compatriotas durante la primera y segunda parte del relato, preocupándose exclusivamente por su familia. No obstante, conforme avanza la lectura observamos una evolución psicológica de los personajes en paralelo a la maduración de la protagonista que altera la percepción inicial. La egolatría adolescente y el odio contra sus verdugos es sustituida de forma progresiva por un sentimiento de solidaridad colectiva que le permite finalmente apreciar los matices de personajes como el señor Stalas, la mujer gruñona o el joven soldado de la NKVD, Nikolai Kretzsky. En definitiva, Lina acaba comprendiendo que entre la oscuridad de la noche polar y el blanco perenne de la tundra polar existe indefinibles tonos de gris. 

A pesar de la implicación personal de Ruta Sepetys por su historia familiar en los acontecimientos descritos en la novela, la autora es capaz de conservar la objetividad durante la narración frente la interpretación subjetiva del lector. De ahí que opte por una prosa sobria inspirada en el movimiento artístico del expresionismo, en especial la obra de Edvard Munch. Al igual que el pintor y grabador noruego, la autora requiere de pocas palabras para transmitir sentimientos tan complejos e intensos como la soledad, la angustia o la muerte. 

Obsérvese que en la primera parte de la novela -«Ladrones y prostitutas»- se produce una deformación de la realidad cuando los soldados del NKVD irrumpen violentamente en su casa para deportar a con la deportación de Lina y su familia. Desde ese instante, observamos con impotencia la progresiva deshumanización de las víctimas durante su viaje mediante detalles tan sobrecogedores como la obligación de viajar en trenes para el ganado, realizar sus necesidades en un agujero del vagón o alimentarse directamente de cubos repletos de agua sucia y bazofia. Además, el uso de la narración retrospectiva nos permite contraponer la anterior vida de la protagonista con la violencia y la miseria presentes acentuando esa disyuntiva mediante esas escenas que provocan rechazo y fascinación por igual en el lector como le ocurriese a Lina cuando contempló por primera vez «El grito»

Por otro lado, «Mapas y serpientes» apreciamos mejor esa interpretación subjetiva de la realidad. Durante esta segunda parte, Ruta Sepetys opta por un ritmo narrativo que dilata la percepción del tiempo prolongando hasta la extenuación las jornadas de trabajo en las granjas colectivas. Un capítulo en el que los colores se difuminan, volviéndose apáticos, monótonos excepto por las violentas pinceladas como un tomate rojo para incrementar ese contraste con los recuerdos de Lina que destacan por su luminosidad, acrecentando la sensación de pérdida de la protagonista. 

Finalmente, la tercera parte -«Hielo y cenizas»- representa la desolación de los deportados mediante el omnisciente blanco del paisaje como símbolo del vacío, la nada, el olvido. La novela tiende a simplificarse conforme avanza con objeto de que simbolizar la vida de los personajes reducidas a una subsistencia básica, prácticamente primitiva incrementando la agonía y la tensión psicológica de la novela ante el inminente final. Sin embargo, Ruta Sepetys consigue que no perdamos la esperanza, sino que admiremos a los personajes por su infatigable lucha para conservar la dignidad como pueblo en aquel helado paisaje dejando como herencia a los supervivientes la ansiada libertad que recuperarían cincuenta años después de la violenta ocupación de Lituania por el ejército soviético. 

En definitiva, «Entre tonos de gris» es una novela sobrecogedora sobre la inquebrantable fuerza de voluntad del ser humano para sobreponerse a circunstancias dramáticas como la guerra o la muerte en un contexto de desolación como el holocausto soviético de los Estados Bálticos. Sin embargo, pese a la violencia, el dolor y la miseria descrita en sus páginas, Ruta Sepetys no conserva odio ni rencor por este trágico capítulo de la historia de su país, sino todo lo contrario. En palabras de su protagonista: «Mi mayor esperanza es que estas páginas despierten en lo más hondo de su corazón, su compasión por el género humano. Espero que lo muevan a hacer algo, a contárselo a alguien. Solo así podremos evitar que vuelvan a ocurrir atrocidades como estas.» (Lina Arvydas) 

LO MEJOR: La oportunidad de conocer uno de los episodios más oscuros –y desconocidos- de la Segunda Guerra Mundial, todavía negado por las autoridades rusas y reprimido en la memoria de las víctimas. La complejidad psicológica de los personajes y su evolución durante el desarrollo de la novela. La prosa influenciada por el movimiento artístico del expresionismo alemán, en especial, las obras del pintor noruego Edvard Munch. La sólida estructura de la novela en tres partes. El relato valiente y esperanzador en primera persona de Lina. 

LO PEOR: La realidad supera a la ficción. 

Sobre la autora: Ruta Sepetys (Detroit, Michigan, 1967) estudió economía y ha desarrollado una prestigiosa carrera como productora musical. Inspirada por la historia de su padre, un refugiado lituano, escribió Entre tonos de gris, una conmovedora y luminosa narración sobre las purgas estalinistas en Lituania, para lo que realizó un exhaustivo proceso de documentación. El libro tuvo una excelente acogida y sirvió para arrojar luz sobre este oscuro episodio de la historia europea, hasta el punto de que la autora ha sido invitada recientemente a comparecer ante el Parlamento Europeo para exponer sus hallazgos sobre el tema. Ruta ha sido galardonada con la Cruz de la Orden de Méritos a Lituania por su contribución a la educación y preservación de la historia lituana, además de recibir numerosos reconocimientos literarios. 

Tras su segunda novela, El color de los sueños, ambientada en el colorido Nueva Orleans de los años cincuenta, Ruta Sepetys retoma su empeño en dar a conocer al mundo los episodios ocultos de la historia con Lágrimas en el mar, su tercera novela, y su proyecto más ambicioso hasta la fecha.
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