Sinopsis: El señor Y. debe cumplir su último encargo como asesino profesional, pero para conseguirlo tendrá que superar un grave obstáculo: no le queda más que un día de vida. ..En realidad, el enigmático asesino a sueldo que responde a las iniciales M.Y. lleva años muriéndose, desde el mismo momento en que vino a este mundo. Le persiguen tantas enfermedades que cualquiera podría considerarlo un milagro médico. Ahora, por encargo de un cliente misterioso que se mantiene en la sombra, debe matar al escurridizo Eduardo Blaisten antes de que le asalte una apoplejía terminal o una úlcera gangrenosa o un empeoramiento de su Síndrome de Espasmo Profesional...Su incomprensible mala suerte irá frustrando uno tras otro todos sus intentos de homicidio, y estableciendo una mágica conexión entre sus propias penalidades y los grandes males físicos, psicológicos e imaginarios, que torturaron a Poe, Proust, Voltaire, Tolstói, Molière, Kant y al resto de los hipocondríacos ilustres de la historia de la literatura y el pensamiento...Una inteligente y divertidísima novela que aúna intriga, obsesión, asesinato y amor incondicional por la literatura.

Reseña: La vida trae consigo la muerte, es algo irremediable. Desde el instante que abandonamos la seguridad del útero materno estamos expuestos a una serie de peligros para nuestra salud. Pese a los avances médicos que nos permiten dar un nombre a nuestras enfermedades, siguen estando muy lejos de encontrar una cura para la mayoría de ellas. Al fin y al cabo, no debemos olvidar que las bacterias y otros microorganismos eran los que gobernaban en nuestro planeta antes de que el ser humano se auto proclamase especie dominante. Por tanto, podría decirse que, cuando infectan nuestros cuerpos y empiezan a manifestarse los primeros síntomas, únicamente reclaman una porción del territorio que les pertenecía. Sin embargo, todas ellas parecen demostrar un interés particular en el maltrecho cuerpo del señor Y.
Juan Jacinto Muñoz firma el informe médico de tan peculiar paciente que muestra todos los síntomas de un amplio catálogo de extrañas dolencias hasta ahora desconocidas para el lector quien descubre que, previamente, algunos de sus autores favoritos también las sufrieron.
Un peculiar tributo a las principales figuras de la literatura que, en lugar de centrarse en los aspectos técnicos o creativos de su obra, nos describe su larga lista de padecimientos. Sin embargo, los nombres de Poe, Kant, Voltaire o Tolstói no deben distraernos del verdadero protagonista de esta historia, aunque solo lo conozcamos por una letra. Y es que el propio pseudónimo representa el primero de los muchos padecimientos de nuestro peculiar asesino profesional, pues el gonosoma Y es, en realidad, una mutación del cromosoma X, resultado de la pérdida de uno de sus segmentos y que degenera en esta forma estructural incompleta.
Por tanto, el señor Y estaba enfermo incluso antes de que sus padres lo concibiesen, como si el destino lo hubiese escogido para una cruel broma que lleva demasiado tiempo prolongándose. De ahí la esperanza (y el temor) de que cada día sea definitivamente el último, mientras realiza una serie de frustrados asesinatos contra Eduardo Blaizen.
Es cierto que el trabajo de asesino profesional no resulta cómico, pero resulta imposible no carcajearse ante la descripción de cada intento fallido, junto a la correspondiente definición de un nuevo padecimiento que no se había manifestado hasta ese momento. Desde las primeras hojas, el lector padece un  descontrol de sus músculos faciales, especialmente alrededor de la boca, que provocan una sonrisa imborrable y es víctima de fuertes contracciones derivadas de las carcajadas, además de la pérdida de visión ocasionada por las lágrimas o la falta de aire progresiva. «El asesino hipocondríaco» tiene este y otros efectos sobre la salud, todos derivados del peculiar humor del autor, quien nos demuestra que todos podemos reírnos de la enfermedad, mientras la padezca otro.
Por fortuna, Juan Jacinto Muñoz se compadece de nuestro padecimiento, ofreciéndonos la historia en una sucesión de pequeños capítulos (la mayoría apenas tienen unas hojas) que intercalan los últimos días del protagonista con la descripción de las enfermedades de algunos escritores mencionados anteriormente. De esta manera, el lector puede conocer el origen de cada una de las dolencias, asociándolas con un nombre conocido, pero sin descuidar la trama principal. Asimismo, demuestra la pasión de Juan Jacinto Muñoz por la literatura, quien nos acerca estas figuras al revelarnos sus tormentos, es decir, los humaniza mediante la enfermedad.
Sin embargo, «El asesino hipocondríaco» insiste demasiado en algunos aspectos de la trama, volviéndose redundante, e incluso aburrida, cuando las escenas pierden su carácter anecdótico para repetir el mismo esquema narrativo que las precedentes. En determinados fragmentos, el surrealismo de las circunstancias que nos describe sigue resultando divertido, pero en menor medida. Es como si el autor se viese obligado a incrementar la dosis para conseguir los mismos resultados, obteniendo un efecto contrario al deseado.
En cualquier caso, Juan Jacinto Muñoz nos ofrece una de las propuestas literarias más originales y desternillantes de la novela negra que sorprenderá tanto a los incondicionales del género como a los lectores más reticentes. Es cierto que los análisis de «El asesino hipocondríaco» no han dado todos los resultados esperados, pero pocas enfermedades resultan implacables en su diagnóstico.  Por fortuna, el señor Y, aun estando agonizante, no se deja amedrentar por sus trastornos para cumplir con su objetivo, hacernos reír. Al fin y al cabo, es un hombre de filosofía kantiana.
LO MEJOR: La originalidad de la historia. El primer tercio de la novela. Los efectos secundarios derivados de la lectura, como risas incontroladas.
LO PEOR: La redundancia de la mayoría de las escenas, sobre todo aquellos fragmentos que describen las enfermedades de los escritores.

Sobre el autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) es autor de las novelas El sueño del otro (Plaza & Janés, 2013) y El asesino hipocondríaco (Plaza & Janés, 2012; DeBolsillo, 2013), del relato largo PINK (RHM Flash, 2012) y de los libros de cuentos De mecánica y alquimia (Salto de Página, 2009), Premio Ignotus al mejor libro de relatos del año, y 88 Mill Lane (Alhulia, 2006). Además, ha coordinado y prologado las antologías de narrativa breve La realidad quebradiza (Páginas de Espuma, 2012), Perturbaciones (Salto de Página, 2009) y Ficción Sur (Traspiés, 2008).

Como autor de relato ha recibido más de cincuenta premios nacionales e internacionales y ha sido incluido en las dos antologías de referencia de su generación: Pequeñas Resistencias. Antología del nuevo cuento español(Páginas de Espuma, 2010) y Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español (Menoscuarto, 2010).



Publicada en "Cine y Bso"
Sinopsis: Gabriel John Utterson comienza a investigar al nuevo amigo del Dr. Jekyll, Mr. Hyde, un personaje sombrío y misterioso. Todo se complica cuando Hyde asesina a un parlamentario británico ante un testigo y Jekyll se vuelve cada vez más solitario y melancólico. Gabriel se da cuenta de que hay una siniestra relación entre Jekyll y Hyde: parece que la maldad del segundo consume al primero, anulándolo progresivamente…

Reseña: La teoría del psicoanálisis, concebida por el neurólogo vienés Sigmund Freud, se basa en un modelo estructural que divide la psique humana en tres categorías: el Ello, el Yo y el Superyó. La primera (el Ello) categoría correspondería con nuestro subconsciente, que alberga los instintos más primitivos de la especie (el hambre, el deseo sexual, la agresividad y los impulsos irracionales) y que persigue la satisfacción de los mismos. A fin de contrarrestarlo, el Superyó representa la parte racional que engloba los pensamientos morales y éticos recibidos de la cultura, que incluyen la capacidad de autoevaluación, la crítica y el reproche. Finalmente, el Yo actúa como regulador entre las demandas del Ello y del Superyó.

Curiosamente, Robert Luis Stevenson ya había planteado esta división, aunque de forma inconsciente, en «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» que exploraba la dicotomía psicológica del ser humano. Al igual que ocurría en «El retrato de Dorian Gray», el autor evidenciaba la hipocresía de la sociedad victoriana, que obligaba al individuo a reprimirse. Sin embargo, esta cohibición pública solo era soportable a través de la satisfacción privada de una serie de deseos «cuestionables». En consecuencia, se generaba una dualidad en el compartimiento del individuo, que daba lugar al nacimiento de dos personas completamente diferentes dentro de un mismo cuerpo. Este conflicto interior es una simbolización de la eterna lucha entre el bien y el mal personificado en la doble figura de Jekyll y Hyde.

A pesar de la relevancia de estos dos personajes, que en realidad son uno solo,  Robert Luis Stevenson narra los acontecimientos desde la perspectiva del señor Utteson, abogado y amigo del doctor Jekyll.  De hecho, «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» nos describe durante gran parte de sus páginas las investigaciones del señor Utteson para descubrir la identidad del misterioso protegido de su compañero, el señor Hyde. Conforme avanza el relato, las incógnitas alrededor de este individuo crecen, así como la tensión psicológica, sin que el abogado sea capaz de darle respuesta ante el silencio de Jekyll, quien se muestra cada vez más solitario y melancólico.

La narración en tercera persona tiende a ser un recurso muy empleado en las novelas policíacas, pues la intención del autor era, precisamente, mantener esa incógnita para que el lector se formase un juicio previo, aun sabiendo que no disponía de toda la información y sorprenderlo en las últimas páginas. Es decir, consigue desviar la atención del lector para ocultarle el desdoblamiento de su protagonista hasta el final de la novela, cuando se cambia a la primera personal y el propio Jekyll nos proporciona las respuestas del misterio a través de una carta.

En este último capítulo, Robert Luis Stevenson implica al  lector en la narración, quien abandona el papel de espectador externo para ser el receptor de la misiva. De esta forma, consigue que la empatía con un personaje que, hasta ese momento, había tenido un papel secundario frente al señor Utteson, a consecuencia del distanciamiento por parte del autor.

Es cierto que las pesquisas del abogado resultan interesantes al principio de la novela, pero la narración acaba resultando demasiado lineal por esa imposibilidad de conocer toda la historia completa. Por este motivo, Robert Luis Stevenson nos proporciona una serie de pistas, aunque no de forma directa, sino a través de metáforas que solo es posible captarlas mediante una lectura pausada. Por ejemplo, Hyde siempre accede a la casa del doctor Jekyll por la puerta trasera que presenta un aspecto herrumbroso y corrompido, en contraste con la fachada principal. Esta imagen es una alegoría de la doble personalidad de su propietario.

O también la metamorfosis en la apariencia del señor Hyde, así como la repulsión que inspira.

De hecho, toda la novela de «El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde» es una magnífica metáfora ética en la que su autor consigue personalizar el eterno conflicto entre el bien y el mal a través de su protagonista. Un planteamiento psicológico que nos permite profundizar en la disyuntiva que representa para el individuo la satisfacción de sus deseos frente a la necesidad de cohibirse en público, así como las consecuencias sobre su personalidad bajo la forma de una novela policíaca. Una vez más, las apariencias nos engañan.


LO MEJOR: La originalidad del planteamiento. Las metáforas implícitas en la historia y que proporcionan al lector pistas sobre el misterio en torno al doctor Jekyll y Mister Hyde. El último capítulo.

LO PEOR: El protagonismo de Utterson frente a Jekyll y Hyde. La narración en tercera persona, que provoca un distanciamiento del lector con la historia.

Sobre el autor: Robert Louis Stevenson, nacido en Edimburgo el 13 de Diciembre de 1850, está considerado uno de los clásicos de la literatura del S.XIX.

La literatura de Stevenson se centra en novelas de fantasía y de aventuras, dando como resultado una excelente producción que le valdría el éxito popular. Obras como La isla del tesoro (1883), El extraño caso del Dr.Jeckyll y Mr.Hyde (1886) o Flecha negra (1888) han sido traducidas a decenas de idiomas y adaptadas al cine, el teatro o la televisión en multitud de ocasiones.

Debido a su frágil salud, Stevenson viajó por el mundo entero en busca de climas más saludables, convirtiéndose en un experto de la literatrua y el ensayo de viajes.

Sus últimos años transcurrieron en las Islas Samoa, donde murió el 3 de Diciembre de 1894.

Después de varios meses de jornadas intensivas en el Depósito, La diseccionadora de libros acaba de concluir su autopsia número 50. El paciente ha sido Juan Jacinto Muñoz Regel con su novela El sueño del otro (Plaza&Janés) y, mientras preparó el instrumental para la siguiente, quiero celebrarlo junto a vosotros de una forma muy especial.

A partir de hoy, tendréis la oportunidad de conseguir un ejemplar de “Tenebrae”, nominada a los premios Ingotus 2011 en las categorías de Mejor antología y Mejor Cuento (“El cazador de tigres”). Las bases son muy sencillas:

1.- Los participantes deberán ser seguidores del blog. No es necesario estar inscrito previamente a la convocatoria de este concurso, también pueden concursar en el sorteo los nuevos seguidores que hayan leído esta entrada.

2.- Compartir el concurso en Facebook o Twitter.

3.- Dejar un comentario en esta entrada, especificando la reseña que más os ha gustado y el motivo, junto al enlace del evento compartido. De igual modo, deberá indicarse si es antiguo o nuevo seguidor.

4.- El concurso finaliza el 15 de marzo y el fallo se dará a conocer al día siguiente.

5.- El concurso es nacional.

Mucha suerte a todos los que participéis y, recordar, que no os tiemble el pulso ahora que vosotros tenéis el bisturí.

Prologo: León Arsenal

Autores: Fco. Jesús Franco Díaz, Juan Díaz Olmedo, Juan de Dios Garduño, Manuel Mije, Ángel Vela Rodríguez, Miguel Cisneros Perales, Alejandro Castroguer y Ernesto Fernández-Weiss

Portada: José Manuel Nogales

Editorial: Saco de Huesos.

 
Sinopsis: El ser humano lleva contando cuentos de miedo desde siempre, quizás sea ese, el miedo, el único sentimiento inherente a toda cultura.

Pero como todo, el miedo tiene mil caras. Tenebrae explora esas caras con ocho relatos de temas dispares, pero que siempre, siempre, tratan el miedo, el terror, lo fosco y tenebroso.

Desde el humor negro de la mejor cocina vanguardista caníbal, hasta los delirios de un artista que aún cree vivir en el siglo XIX.

Todo eso y más es Tenebrae, la antología de relatos foscos de Sevilla Escribe que tienes entre las manos, la que miraste de soslayo al pasar junto a la estantería, presintiendo que no se escribió para espíritus temerosos.

Son ocho relatos, ocho piezas de ese género que algunos decidieron llamar Fosco, una invitación para que, al menos por esta noche, no sueñes con los angelitos...

Publicada en Acantilados de papel y OcioZero
Sinopsis: Xavier Arteaga es un profesor de instituto que cada noche sueña ser André Bodoc, un director de informativos. André Bodoc es un director de informativos que cada noche sueña ser Xavier Arteaga, un profesor de instituto. Pero ¿quién sueña a quién? ¿Quién es real y quién está siendo soñado?

Xavier es un hombre gris, divorciado y con un hijo, que ha visto cómo lo poco que le daba la vida le ha sido arrebatado. Su deseo es recuperar lo que tuvo una vez o construirse un futuro mejor, pero la crisis nerviosa que le provoca soñar con la vida de otra persona lo terminará empujando a todo tipo de persecuciones. Perseguirá respuestas, perseguirá a personas, perseguirá a André Bodoc. André es alguien que conoce el éxito, un profesional de los medios de comunicación versado en las maneras de contar, interpretar e incluso manipular los hechos. Cuando también acabe perdiendo el control de sí mismo, su obsesión será demostrar hasta qué punto es ilusorio eso que llamamos realidad. ¿Qué es falso y qué es verdadero? En la convulsa sociedad actual, cuyos síntomas no parecen sino el reflejo de la propia enfermedad de los protagonistas, la espiral de progresiva desintegración acabará amenazando todo lo que los rodea.


Reseña: Si hubiese una imagen capaz de resumir la nueva novela de Juan Jacinto Muñoz sería «El sueño de la razón produce monstruos» de Goya. Al contemplar este grabado, apreciamos como este estado de inconsciencia posibilita que las fronteras entre ambos mundos, el real y el onírico, desaparezcan hasta volverse uno solo.

«El sueño del otro» nos obliga a plantearnos donde se encuentran sus límites y qué sucedería si no fuésemos capaces de distinguirlos. A primera vista podríamos creer que la novela nos va a narrar el conflicto entre un personaje y su alter ego onírico, pero no es así. Juan Jacinto Muñoz yuxtapone las historias de dos personajes antagónicos que, sin ninguna explicación, comienzan a soñar con la vida del otro. De este modo, sus respectivos mundos empiezan a desestabilizarse a medida que son incapaces de distinguir qué es sueño y qué es realidad.

El autor reflexiona sobre el conflicto de identidad que sufrimos en el actual contexto social a través de sus personajes. Los progresivos avances en las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) y el auge de las redes sociales solo han servido para reforzar el aislamiento de las personas que las utilizan ante la incapacidad para relacionarse fuera del mundo online. Una dependencia que no se restringe a un nivel personal, sino que extiende su influencia a otros ámbitos, como el periodístico ante el mayor número de noticias que tienen su origen en un tweed o un blog.

De esta forma, Juan Jacinto Muñoz nos describe todas las dimensiones de este fenómeno. Xavier Arteaga representa la visión más personal y cercana, mientras que André Bodoc demuestra las consecuencias y los riesgos de esta práctica a nivel social. De hecho, resulta muy significativo que el primer paso de Xavier para encontrar a André sea buscar su nombre en Google.


A pesar del carácter reflexivo de «El sueño del otro», el autor no descuida la acción, sabiendo intercalar aquellos fragmentos en los que predominan la mente sobre el cuerpo, el pensamiento sobre la realización del acto y viceversa. Una novela bien equilibrada que no solo consigue entretener al lector, sino también hacerlo partícipe de la historia.

Por un lado, la desazón de algunas ideas expuestas nos persigue incluso después de haberlo terminado. Resulta imposible no detenerse y observar nuestro entorno con diferentes ojos ahora que la venda se ha caído para apreciarlo con todo sus matices. Por otro lado, la imposibilidad de resolver el enigma planteado. Los constantes giros narrativos nos impiden sostener cualquier teoría el tiempo suficiente para que se consolide en nuestra mente. Al igual que les ocurre a Xavier y André, todo lo que creíamos conocer va desmoronándose y jamás llegamos a tener una respuesta definitiva. Es más, el final no tiene una interpretación única, sino varias en función del lector y su mentalidad.


 «El sueño del otro» nos sumerge en un estado de vigilia constante, donde se entremezclan dos mundos que deberían permanecer separados. A lo largo de sus páginas, Xavier y André se convierten en nuestros guías a través de una realidad cada más confusa y que progresivamente adquiere las líneas y las formas de lo onírico hasta desembocar en un desenlace capaz de desmoronar cualquier convicción previa. En definitiva, una novela psicológica compleja e inteligente, donde el sueño se acaba convirtiendo en pesadilla, pero sin la posibilidad de poder despertar para escapar de su influencia. Tendrás miedo de cerrar los ojos...
LO MEJOR: La tensión psicológica presente durante la novela. La incapacidad del lector para diferenciar entre el mundo real y el onírico conforma avanza la historia. El carácter reflexivo de la novela. La inteligente trama y la yuxtaposición de las dos historias.
LO PEOR: El exceso de prosa de algunos fragmentos. La tediosidad de determinadas reflexiones. Algunos clichés en la narración.


Sobre el autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel (Málaga, 1974) es autor de las novelas El sueño del otro (Plaza & Janés, 2013) y El asesino hipocondríaco (Plaza & Janés, 2012; DeBolsillo, 2013), del relato largo PINK (RHM Flash, 2012) y de los libros de cuentos De mecánica y alquimia (Salto de Página, 2009), Premio Ignotus al mejor libro de relatos del año, y 88 Mill Lane (Alhulia, 2006). Además, ha coordinado y prologado las antologías de narrativa breve La realidad quebradiza (Páginas de Espuma, 2012), Perturbaciones (Salto de Página, 2009) y Ficción Sur (Traspiés, 2008).

Como autor de relato ha recibido más de cincuenta premios nacionales e internacionales y ha sido incluido en las dos antologías de referencia de su generación: Pequeñas Resistencias. Antología del nuevo cuento español(Páginas de Espuma, 2010) y Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español (Menoscuarto, 2010).

Su novela El asesino hipocondríaco tuvo una excelente acogida de crítica y de lectores, alcanzando en pocos meses la 4ªedición y publicándose en una decena de países, entre ellos, Francia, Italia, México, Canadá, Turquía, Argentina, Uruguay o Chile.

Sinopsis: Charlie tiene 15 años y se ha quedado solo tras el suicidio de su mejor amigo. Vive con sus padres, su popular y guapa hermana y un hermano mayor que es una estrella del fútbol americano y que está a punto de comenzar la universidad. Su profesor de lengua está convencido de que Charlie posee una gran capacidad intelectual. Tras conocer a Sam y Patrick empieza a comprender lo que es ser un adolescente, y comienza un viaje hacia la madurez que le llevará a recorrer caminos nuevos e inesperados. Con ellos descubre nueva música, empieza a beber, fumar y coquetear con drogas, cambia de amigos ¡Hasta que se convierte en un joven de verdad!

Reseña: «Querido amigo (…)». Con estas dos sencillas palabras Charlie nos da la bienvenida a su vida, que ha comenzado a experimentar grandes cambios, algunos de ellos incomprensibles, como el suicidio de su mejor amigo. Incapaz de superar la pérdida, intenta suplir la soledad manteniendo una correspondencia unilateral con un completo desconocido para sentir que alguien le escucha y es capaz de comprenderlo sin juzgarlo.

Al contrario que otras novelas orientadas al público juvenil, «The perks of being a Wallflower» busca la participación del lector en la historia, implicándolo desde el inicio a través de estas cartas que recibe del propio protagonista. Es cierto que seguimos siendo simples espectadores, pero Stephen Chbosky consigue que nos involucremos, pues enseguida nos sentimos identificados con los conflictos que Charlie experimenta ante una de las etapas más difíciles de su existencia: la adolescencia.

«The perks of being a Wallflower» nos describe la transición de Charlie durante este prólogo de la vida adulta, así como todos los descubrimientos que realiza junto a Patrick y Sam. Poco a poco, comprobamos los cambios que se suceden, tanto a nivel físico como psicológico, en esta búsqueda por encontrar su lugar dentro del instituto y, todavía más importante, en la vida.

Resulta muy significativo como Stephen Chbosky consigue reflejar esta evolución a través del lenguaje y la forma de expresarse del protagonista. Al inicio, Charlie se encuentra en una etapa de negación por el suicidio de su amigo y dedica las primeras cartas a describirnos algunos detalles de su vida cotidiana. Su deseo es permanecer al margen, no involucrarse en la vida real y ser invisible ante los ojos de las demás, salvo su familia. Sin embargo, cuando Patrick y Sam irrumpen en ella, todo cambia. Su percepción de la realidad se ve alterada por las experiencias junto a sus dos nuevos amigos, que lo obligan a participar, a ser parte del todo. Es entonces cuando observamos los primeros cambios. La novela empieza a adquirir un tono cada vez más adulto, madurando al mismo tiempo que lo hace Charlie.

Otra forma de apreciar estas variaciones en su personalidad es a través de los detalles proporcionados por el autor. Obsérvese que Bill le asigna una serie de lecturas y cada título se encuentra relacionado con una vivencia concreta de Charlie durante su primer año de instituto. Por ejemplo, «Matar a un ruiseñor» (Harper Lee) coincide con la primera etapa del libro, en la que Charlie se limita a observar su alrededor y describir a su familia. Posteriormente, «Peter Pan» (James Matthew Barrie), el niño que se negaba a crecer; «El guardían entre el centeno» (J. D. Salinger) y «El almuerzo» (William Burroughs), las primeras experiencias con las drogas y el sexo; y así de forma sucesiva.

Por otro lado, la música. Al igual que los libros, la elección de cada tema no es aleatorio, pues Stephen Chbosky ha conseguido una selección magnífica de letras que sintetizan cada carta en apenas unas estrofas de cada canción, como «Asleep» del grupo The Smiths.

Es posible que la mayoría no lleguen a apreciar todos estos detalles por desconocimiento, así como otros aspectos simbólicos del libro, como su final. El epílogo del libro nos desvela los últimos interrogantes sobre el pasado de Charlie y, en ese momento, cuando sube a la parte trasera de la camioneta y observa el largo túnel que está recorriendo junto a sus amigos, lo comprende todo. La vida es un camino por el que debemos avanzar siempre acompañado y, aunque no seamos capaces de ver lo que nos aguarda, no debemos dejar que el miedo nos paralice, sino continuar hasta el final. Una metáfora magnífica que no deja indiferente al lector.

«The perks of being a Wallflower» es un relato adulto, valiente y arriesgado. Stephen Chbosky abarca todos los aspectos de la adolescencia sin realizar menosprecios ni emplear eufemismos: consumo de drogas y alcohol, sexo, homosexualidad, bullying… Es cierto que la temática resulta poco original, pero nos encontramos ante una novela sobre la adolescencia realista y compleja, con la que todos nos podemos sentir identificados, hayamos superado o no esa etapa de nuestras vidas. Una pequeña joya literaria llena de significado en cada una de sus páginas. Un libro para llorar y reír. Un libro para amar y odiar. En definitiva, un libro para vivir. Y es que como decía  David Bowie en «Heroes»: «Todos podemos ser héroes por un día».


LO MEJOR: Stephen Chbosky implica al lector desde el inicio. La evolución del protagonista, apreciable a través de las cartas y los sutiles detalles que el autor proporciona. El realismo de la historia y la cercanía de sus personajes. La banda sonora del libro… Todo.

LO PEOR: La historia de «The perks of being a Wallflower» será más conocido por la película que por el libro.
Descubre la película en Cine y Bso

Sobre el autor: Stephen Chbosky (25 de enero de 1970) creció en Pittsburgh, Pennsylvania, y se graduó en University of Southern California's Filmic Writing Program. Tras el éxito de esta novela («The perks of being a Wallflower»), Stephen Chbosky comenzó a escribir un guión para una película sobre ella. Ha escrito varios guiones para películas independientes y fue creador, productor ejecutivo y guionista de la serie de televisión «Jericho».


Una mirada diferente a la historia

 
El próximo viernes, 22 de febrero, a las 20,00 h. tendrá lugar la presentación de La mirada de Saturno, de Guillermo Galván, por Ángel Luis Hernando Galiano. El acto tendrá lugar en la Galería Trueno, sita en C/ Trueno, 3, Colmenar viejo (Madrid). Y, por supuesto, con la compañía del autor.

 

La Mirada de Saturno fue galardonada con el premio Tiflos en 1999 y ahora, en edición revisada, se publica por cuarta vez, tras las ediciones de la ONCE, Brand y Booket, y por vez primera en formato e-book.

 

Sinopsis: En las semanas previas a la muerte de Franco, el joven periodista Ricardo Asensi descubre que no es huérfano desde los ocho años, tal y como creía. Su padre, oficialmente muerto en un accidente de aviación, acaba de fallecer en un psiquiátrico, y esta noticia trastoca por completo su vida cotidiana y la percepción de su propia historia personal.


El inesperado hallazgo lo sumerge en una vertiginosa investigación en busca de la verdadera historia paterna, con giros sorpresivos y a través de una trama que se complica a medida que avanza en sus pesquisas.


«Una novela muy sorprendente, por la ambición de su argumento, su ritmo y la madurez narrativa de un autor primerizo. La Mirada de Saturno es una intriga muy compleja, muy bien trabada por el pulso narrativo de un autor que maneja una trama con muchos hilos a través del tiempo y que no pierde el control de la historia en ningún momento».
Almudena Grandes

 

Sobre el autor: Guillermo Galván cuenta historias desde pequeño. A los siete años ya les daba la paliza a sus amiguitos con narraciones orales sin que nadie osara llamarlo tío plomo, mucho menos cuentacuentos. Plasmó después sus fabuladas aventuras sobre el papel en forma de tebeos, aunque su intento de industrializar la idea resultó un rotundo fracaso, porque no se había inventado la fotocopiadora y cada unidad a partir de la primera no resultaba rentable y sí, por el contrario, un ejercicio sumamente aburrido copiarse a sí mismo una y otra vez.

Poco más tarde descubrió a Julio Verne, aunque hasta muchos años después no tuvo las agallas de enfrentarse al reto de escribir un montón de páginas, tal y como hacía aquel tipo con nombre español a pesar de ser francés. Víctima, sin duda, de su tendencia a fantasear, quiso dedicarse a la ingeniería aeronáutica, sin tener en cuenta que en este país los únicos aviones que podían fabricarse entonces eran de papel. Por fin, se hizo periodista, y convirtió la escritura en su medio de vida, aunque bien lejos de la ficción, sometido a esa supuesta objetividad que predicaban los maestros. Hasta que, mira por dónde, descubrió que la fantasía especulativa se imponía cada vez más a los viejos valores de la profesión, y decidió que, puestos a fabular, mejor la novela que la noticia.

Ha publicado siete novelas, algunas galardonadas con premios como Tiflos, Río Manzanares, Felipe Trigo, Alfonso VII e Hislibris; y varios relatos, uno de ellos recientemente premiado con el 21 de Marzo.
 
La Factoría de Ideas publica en formato de bolsillo Mundo Anillo de Larry Niven, un clásico de la ciencia ficción absolutamente imprescindible; y Luna llena de Jim Butcher, la segunda entrega de las aventuras de nuestro querido mago y detective Harry Dresden.

Sinopsis: El descubrimiento de un mundo hueco que orbita alrededor de una lejana estrella, desencadena una tremenda lucha entre la humanidad y otras dos razas en plena expansión imperialista. Hasta la misma Tierra se ve amenazada. Solo el desparpajo y la suerte fabulosa de uno de los protagonistas, permiten conducir la lucha... A un inesperado desenlace.
 
«Es un libro al que vuelvo una y otra vez, de manera constante, y que se aprecia igual en la cuarta o quinta lectura. Altamente recomendable.»
Dan L. Gray

«Debería estar en la sección de clásicos de todas las librerías.»

Kirkus Reviews
 

«Solo Larry Niven ha logrado unir ciencia e
imaginación en una idea tan fascinante como Mundo Anillo.»
The Guardian

«La más enérgica serie de historia futura jamás escrita.»
The Enciclopedia of Science Fiction
 
«Un escenario maravillosamente descrito, y en el cual la imaginación de Niven lleva de la mano al lector, sorpresa tras sorpresa.»
Antonio Rivas, Las 100 mejores novelas de ciencia ficción
 
Sobre el autor: Larry Niven nació en 1938 en Los Angeles, y se licenció en Matemáticas y Psicología. Ha sido considerado por Arthur C. Clarke como su escritor favorito. Es una figura clave en el desarrollo del género y un autor imprescindible para disfrutar de varios de sus hitos.

Sus narraciones son una proyección única y coherente, caracterizada por el optimismo científico y el desafío continuo para redescubrir el sentido de la maravilla. Moldea la ciencia ficción para conseguir historias atractivas y dinámicas. Ha ganado todo tipo de premios y ha sido traducido a multitud de idiomas, como la referencia mundial que es.
 

Sinopsis: «Se encuentran objetos perdidos. Investigaciones paranormales. Asesoría. Precios razonables. No se hacen pócimas de amor, ni bolsos sin fondo, ni fiestas u otros entretenimientos.» Se supone que el único mago profesional de la guía telefónica de Chicago debería tener trabajo. Pero últimamente Harry Dresden no ha rascado nada, ni mágico ni mundano. Y justo cuando parece que no va a tener ni para comer, se presenta un caso de asesinato que exige sus conocimientos sobrenaturales. Un cadáver brutalmente mutilado. Huellas de unas garras extrañas. Luna llena. Tenía tres intentos, y los dos primeros no cuentan...
 
«Imaginen la serie ‘Buffy cazavampiros’ protagonizada por Philip Marlowe… una aventura trepidante con guiños hacia Bugs Bunny y John Carpenter.»
Entertainment Weekly

«La saga de Harry Dresden se alza como una de las uniones mejor avenidas entre fantasía y misterio que pueblan nuestras estanterías… Historias vertiginosas y sagaces con un protagonista que se meterá a los lectores en el bolsillo.»
Cinescape

«No hay quien se resista a la magistral mezcla de fantasía, magia, humor y novela negra del norteamericano Jim Buther.»
Sitges Infoguía
 
Sobre el autor: Jim Butcher es un entusiasta de las artes marciales e incluye en su currículum una larga lista de destrezas que ya se consideraban obsoletas hace por lo menos doscientos años. Es un verdadero fenómeno literario en Estados Unidos, donde sus obras suelen ocupar rápidamente un puesto en las listas de los más vendidos.  Su gusto ecléctico por la literatura marcó su vocación como novelista. En 2000 publicó Tormenta, su primera novela, que pronto se convirtió en un éxito de ventas y dio lugar a la saga de Harry Dresden, formada por libros de lectura independiente, que se ha llevado el reconocimiento de público y crítica. También es autor de la saga Codex Alera. Vive en Independence, Misuri, con su mujer, su hijo y su perro.

 

 

Publicada en La web del Terror
Sinopsis: Daniel Lonces es un joven escritor de novelas de misterio que ha conseguido todo lo que deseaba en la vida, (bueno casi todo). Ha alcanzado lo que siempre ha soñado: es popular, le requieren con frecuencia en los medios de comunicación, está casado con una mujer que le quiere, tiene un precioso niño pequeño y se dedica a lo que le gusta ¿qué más puede pedir? Por supuesto, esta idílica (o quizá no tanto) existencia se verá inesperadamente truncada. Un día, realizando una pequeña prueba para una de sus novelas quedará accidentalmente atado a una silla sin posibilidad de soltarse. Poco a poco la situación se complicará de forma imprevisible y Daniel tendrá que luchar contra las circunstancias, en inferioridad de condiciones, para salvar su vida y la de los seres que ama. Una situación que progresivamente va adquiriendo tintes dramáticos, en una espiral de intriga, dolor y tensión.

Reseña: Desde pequeños, nos recuerdan la importancia de adquirir una buena postura al sentarnos, con objeto de prevenir futuras lesiones en la espalda y problemas musculares. La espalda recta y apoyada contra el respaldo de la silla, los hombros derechos, rodillas en ángulo recto… Sin embargo, aunque saludable, esta posición acaba resultando incómoda ante la falta de costumbre y acabamos regresando a viejos hábitos. O también podemos adquirir otros completamente nuevos, mucho más peligrosos para nuestra salud.

«La silla» utiliza este gesto tan cotidiano como premisa de una historia en la que el horror irrumpe en la rutina de su protagonista, quien nos ofrece un asiento en primera fila para que seamos espectadores de su agonía durante setenta y dos horas.

Desde el inicio, David Jasso consigue introducir plenamente al lector en la novela con un prólogo que, en principio, no parece guardar relación con el resto del libro. Sin embargo, nos sirve como preludio del dolor que vamos a experimentar a partir del primer capítulo, pues gran parte de su argumento versa sobre la pérdida y aquello que estaríamos dispuestos a hacer para recuperar aquello que nos fue tan injustamente arrebatado.

«La silla» es una novela de terror psicológico, pero también un juicio moral a Daniel Lonces. Durante el cautiverio autoimpuesto, el protagonista se plantea si todo aquello es consecuencia de su comportamiento y el menosprecio hacia su familia, al anteponerse él frente a los suyos. En cierto modo, este planteamiento recuerda a «Cujo» (Stephen King), aunque también tiene ciertas semejanzas con «Misery», en el que la propia obra del autor trasciende del papel y tiene consecuencias horribles en la vida real.

Con todo, David Jasso nos ofrece una nueva visión del dolor, así como imaginativas formas de prolongarlo durante los sucesivos intentos del protagonista por liberarse. El lenguaje resulta tan gráfico que cada detalle es reproducido con minuciosidad en la mente del lector, quien acaba notando el áspero roce de las cuerdas, el entumecimiento de los miembros o la sequedad de la boca. La escena del picor es una simple anécdota simpática en comparación con todo lo posterior. Poco a poco, la locura acaba por instalarse en nuestros cerebros de forma que, la decisión final del protagonista, resulta lógica ante nuestros ojos. Es más, la presión psicológica que el lector ha tenido que soportar llega hasta límites insoportable y, por este motivo, su deseo por ponerle fin consigue eclipsar cualquier raciocinio, incluido el instinto de supervivencia, la emoción más primitiva del ser humano.

Sin embargo, la tensión es progresiva. David Jasso consigue canalizarla para evitar el rechazo del lector ante las escenas más desagradables, como las magdalenas licuadas, sabiendo alternarlas con otras que proporcionan un descanso antes de volver a introducir en el horror más visceral.

«La silla» simboliza la tortura más compleja a partir de una estructura tan sencilla como cuatro patas, un asiento y un respaldo. No obstante, la introducción de un elemento paranormal rompe por completo con el hilo argumental precio, provocando la confusión del lector ante este incomprensible giro en la narración. Ese y una serie de detalles excesivamente dramatizados son los únicos aspectos negativos de una novela, por lo demás, magnífica. Una vez que empiezas a leerla, no podrás levantarte.

LO MEJOR: La visualidad de la prosa. El equilibrio entre las escenas. La tensión psicológica del relato. Las escenas de las magdalenas digeridas y el picor imaginario.

LO PEOR: Algunos detalles resultan exagerados y poco creíbles. La introducción de un elemento paranormal en el final.

Sobre el autor: David Jasso nació en 1961 en Zaragoza, ciudad en la que reside. Está casado y tiene una hija de diecisiete años. Ha trabajado como periodista en prensa, radio y televisión; también ha impartido clases de Medios de Comunicación. En la actualidad es director del departamento audiovisual de una importante Vídeo productora.

Es el presidente de NOCTE, la asociación española de escritores de terror. También imparte talleres literarios y de creatividad para niños, adolescentes y adultos.

Aficionado a la música y al cine, es, sobre todo, un lector compulsivo y un gran aficionado a la literatura de terror. Ha escrito numerosas reseñas literarias y relatos para varios medios especializados. En su juventud formó parte del colectivo “Abrotjos” y editó la revista poética del mismo nombre. Ha escrito numerosos cuentos para la radio.

Además de «La silla» ha publicado las novelas «Cazador de mentiras» (junto a Santiago Eximeno), «Día de perros» (Premio Ignotus 2009) y «Feral» (en la que combina ficción y terror). Próximamente se editará su antología de relatos «Abismos». «La silla» fue su tarjeta de presentación en el año 2006, desde entonces la novela ha ido ganando prestigio hasta convertirse en un pequeño clásico actual.
-->