Crítica: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.” 

En siete palabras, el escritor guatemalteco Augusto Monterroso nos narraba una historia completa que no requería de una mayor extensión para captar la atención y sorpresa del lector. «El dinosaurio» es considerado la fábula más corta escrita en castellano hasta la publicación de «El emigrante» (Luis Felipe Lomelí, 2005) y, posteriormente, «Luis XIV» (Juan Pedro Aparicio, 2006); y también una de las más famosas, aunque no la única. A lo largo de la historia encontramos múltiples ejemplos de este género como los haikus japoneses. Sin embargo, observamos que el uso de los microrrelatos se ha convertido en un formato narrativo apenas utilizado en la literatura actual, salvo excepciones como «Coleccionable de tragedias» de Liss Evermore. 

Durante la lectura de los 239 microrrelatos que componen esta atípica antología encontraremos una amplia variedad de historias englobados en tres grandes bloques temáticos -«Parque de atracciones», «Depósito de cadáveres» y «Mansión embrujada»- con los que el lector se morirá… de la risa. 

En el primero, «Parque de atracciones», la autora exhibe un humor negro propio, similar al empleado en la filmografía de Alex de la Iglesia como «El día de la bestia», «La chispa de la vida» o «Balada triste de una trompeta»; Rom Zombie, «La casa de los mil cádaveres»; e incluso a la película más reciente de Kevin Smith, «Tusk». De hecho, pocos de los relatos de este capítulo son realmente de terror, poseen detalles gore y los únicos estremecimientos son resultado no del pánico incontrolable, sino de las incontrolables carcajadas ante semejante despliegue de sangre, vísceras y mala leche en cantidades indecentes concentradas en pocas palabras. 

Al entrar en el «Depósito de cadáveres», Liss Evermore cambia por completo el registro para ofrecernos historias inspiradas en la literatura gótica en los que predominan los ambientes nocturnos y los finales trágicos. La muerte es la protagonista por excelencia de este segundo bloque, descrita perspectivas muy diferentes con una prosa cercana al verso para narrarnos la nostalgia, la tristeza, la pérdida, e inesperadamente, la esperanza. 

Finalmente, «Mansión embrujada» remite a los clásicos del terror, sobre todo de los relatos de Poe, aunque empleando nuevamente el humor negro de la primera parte. Es más, «Depósito de cadáveres» era el capítulo más homogéneo en temática, pero aquí vuelve a diversificarse hasta abarcar diferentes géneros como la ciencia ficción. 

Precisamente, la amplia divergencia de historias hace imposible abarcarlas exclusivamente en tres bloques temáticos, especialmente cuando las del primero en realidad no tienen relación alguna con el escenario sugerido, remitiéndonos con su título a «La parada de los monstruos» (Tod Browning, 1932). De hecho, hubiese sido más acertado englobarlas todas en un único capítulo general, siendo el propio lector quien realizará su propia clasificación, pues los títulos acaban sugiriendo un contenido que, en pocas ocasiones, tiene relación salvo en «Depósito de cadáveres»

No obstante, da como resultado una peculiar edición cuya tipografía de la portada nos recuerda a la célebre saga de libros juveniles «Pesadillas» (R.L.Stine) o la serie de televisión «Los cuentos de la cripta». Un formato repleto de creatividad en el que la imagen y el texto se complementan para generar una lectura dinámica, repleta de sorpresas que difícilmente dejará indiferente a cualquier seguidor del género. 

En definitiva, «Coleccionable de tragedias» es una antología de cuentos de difícil catalogación inspirados principalmente en el cine de la serie Z, en los que realiza su particular tributo a los clásicos del terror, e incluso la ciencia ficción, narrados en su mayoría con un personal humor negro. Liss Evermore condensa todos nuestros miedos, obsequiando al lector con un coleccionable de historias que nos provocarán toda clase de escalofríos durante su lectura. El miedo nunca había necesitado tan pocas palabras para asustar. ¡Buuuuu! 

LO MEJOR: La creatividad de la edición. El humor negro de la autora. Las constantes reminiscencias a los clásicos no solo del terror, sino también de la ciencia ficción. El cambio de estilo en función del bloque narrativo. 

LO PEOR: La amplia diversidad de temáticas provoca confusión al intentar englobarlas en tres bloques que poca o ninguna relación tienen con el contenido.
Sinopsis: La familia Bréchignac, que vive en el campo en una casa llamada La Jouve, cercana a Montpellier, está formada por Nelly, la madre que cuida de todos; Maximillian, el padre escultor, y sus cuatro hijos: Vladimir, banquero; Béatrice, ama de casa; el soltero Dimitri, perfumista, y Eva, la única que todavía permanece en la mansión, donde tiene un taller de costura. Hace ocho años, Ivan, el hijo menor, murió al caer por una escalera. Esta tragedia marca especialmente a Daphné, su viuda, que posee una pequeña tienda de vinos y encuentra mucho apoyo en la familia. Dimitri, su mejor amigo, cree que se está enamorando de la viuda de su hermano, pero no se atreve a revelar sus sentimientos. Por su parte, Daphné, que acude a menudo a La Jouve, siente lo mismo por él. También Max y Eva deberán enfrentarse a sus propios con ictos cuando un secreto largamente oculto ponga la vida de todos patas arriba. 

Crítica: La región de Languedoc-Rosellón es sinónimo de vino. Las peculiaridades geográficas de lazona, ubicada al sur de Francia, proporcionan a la vid unas condiciones ideales para su cultivo; así como la obtención de un caldo repleto de contrastes, ideal para acompañar la amplia gastronomía característica de esta provincia, mixtura entre la cocina francesa, catalana y andorrana. Un equilibrio entre sabores, olores y texturas que desembocan en un paroxismo sensorial, la armonía perfecta entre el placer del cuerpo y la placidez del espíritu. 

Precisamente en este lugar habita tres generaciones de la familia Bréchignac, compartiendo un hogar en común donde la felicidad de sus vidas se interrumpió hace casi ocho años, con el fallecimiento del benjamín de la familia, Ivan. Esta tragedia cambió por completo sus vidas, especialmente para dos personas muy cercanas al fallecido. Max, el patriarca, quien volcó toda su frustración y rabia por la muerte de su hijo contra una serie de esculturas, su última gran obra y, posiblemente, el final de su carrera como escultor realista. Y Daphne, su viuda, quien intenta rehacer su vida centrándose obsesivamente en su trabajo e intentando ignorar sus crecientes sentimientos hacia Dimitri, el hermano mediano. Un amor correspondido, pero que ambos ocultan por respeto al fallecido y el temor al rechazo del resto de familiares. Sin embargo, no es el único secreto que los Bréchignac ocultan, ni tampoco el peor. 

«Un secreto inconfesable» es una combinación de drama familiar y novela romántica ambientada en la turística ciudad de Montepellier y, más concretamente, en la finca de La Jouve. Françoise Bourdin se convierte en nuestra anfitriona para narrarnos los acontecimientos que volverán a cambiar por completo la vida de los Bréchignac a través de una prosa fiel a su estilo personal, con un tono cercano e íntimo que nos hará sentirnos como un miembro más de esta gran y heterogénea familia desde las primeras páginas. 

La autora francesa opta por emplear un reducido número de escenarios a fin de reforzar esta sensación, desarrollándose en su mayoría en La Jouve y, excepcionalmente, determinados lugares estratégicos de Montepellier y París. De esta forma, Bourdin consigue que el lector conviva con sus personajes, haciéndole partícipe de su rutina, testigo de sus conflictos y, sobre todo, confidente involuntario de sus secretos. 

Y es que «Un secreto inconfesable» retoma el pasado inconcluso, la culpa y el amor como principales ejes temáticos, narrando una seríe de subtramas familiares con una línea argumental común. 

 Por ejemplo, Max es consciente de que su talento ha desaparecido, pero intenta simularlo ante al resto para evitar que se cuestione su posición de liderazgo dentro de la estructura familiar. Eve procura ocultar los problemas económicos de La Jouve teniendo siempre sus puertas abiertas para cualquier visitante. Dimitri niega sus sentimientos por Daphné ante temor de ser rechazo y por respeto hacia la memoria de Ivan, aunque eso signifique abandonar el hogar familiar. Eva prioriza su independencia a la posibilidad de iniciar una nueva vida en compañía de una persona que podría desestabilizar la unidad familiar. Y así sucesivamente, porque todos tienen algo que ocultar a los demás recordándonos las palabras de León Tolstói: "Todas las familias felices se parecen entre sí; las infelices son desgraciadas en su propia manera."  

Precisamente, el enfrentamiento entre Max y Dimitri representa uno de los detalles más atractivos de la novela. La pugna entre ambos por demostrar ante los demás su talento para crear desde la impersonalidad del frío mármol o la efímera seducción de los perfumes un recuerdo estático en el tiempo, en un desesperado intento por superar la destrucción provocada por sus propios anhelos egoístas en esta pugna que permitirá a los demás miembros de la familia conocer finalmente la verdad. 

Françoise Bourdin consigue un grupo de personajes con los que resulta fácil identificarse por su realismo. Las decisiones equivocadas, las acciones egoístas o, por el contrario, los gestos de solidaridad y cariño, las palabras de consuelo y amor generan en una empatía hacia y contra ellos conforme avanzan las páginas acompañadas por un excelente vino de cosecha propia bajo la firma de esta autora francesa. 

Si bien, la sencillez narrativa de la historia posibilita al lector prever con bastante antelación importantes giros en su desarrollo, reduciendo la sorpresa ante la resolución de la trama. De hecho, la prosa acaba por adquirir un tono excesivamente amable cuando el relato de los acontecimientos exige una mayor tensión, un detalle que perjudica especialmente a la evolución de la relación entre Dimitri y Daphné que acaba siendo descrito más como un caprichoso enamoramiento juvenil en vez de una compleja relación entre adultos con sus respectivos conflictos personales. 

Es más, centrándose en estos dos personajes, la autora apenas dedica espacio en sus líneas a otros miembros de la familia como Vladimir, Béatrice o, todavía más importante, Eve. Una mayor intervención en el desarrollo de los acontecimientos hubiese enriquecido notablemente la narración, dotándolo de una madurez equiparable a la de su anterior novela publicada en nuestro país, «Sin remordimiento». 

A pesar de que «Un secreto inconfesable» no representa la mejor novela de Françoise Bourdin, la fidelidad a su estilo sencillo y emotivo ofrece al lector un entretenimiento ligero sobre la complejidad de las relaciones familiares, los sentimientos y, en especial, los secretos que amenazan con desestabilizar la aparente armonía del hogar. Un libro ameno en un pintoresco ambiente rural que nos permitirá deleitarnos con los placeres que solo la ciudad de Montpellier es capaz de ofrecernos, siempre acompañados de una copa de excelente vino de la región. 

LO MEJOR: El tono íntimo y cercano característico de las novelas de Françoise Bourdin proporcionan un carácter familiar al relato. El reducido número de escenarios. El realismo de sus personajes les proporciona un gran atractivo, especialmente la dualidad entre Max y Dimitri. 

LO PEOR: La facilidad para anticiparse a giros narrativos determinantes en la resolución del secreto familiar. El excesivo protagonismo de Dimitri y Daphné en detrimento de otros miembros. 

Sobre la autora: Françoise Bourdin ha publicado desde 1994 alrededor de treinta novelas, tres de las cuales han sido llevadas a la gran pantalla. Su universo gira alrededor de las historias familiares, los secretos y las emociones humanas. Todos sus libros están ambientados en distintas regiones de Francia.
Falsa memoria 

El primer thriller de una de las autoras juveniles más populares del momento. 

Sinopsis: Sus recuerdos son peligrosos pero son la único que tiene. La noche en que Sam perdió la memoria, también desapareció su mejor amiga, Cassie. Mientras trata de rehacer su vida, se da cuenta de que no quiere volver a ser quien era. Bajo la brillante fachada de su antiguo yo se ocultaba una chica odiosa, y estaba claro que ella y Cassie eran grandes enemigas. Para Sam perder la memoria ha sido como ganar la lotería. Pero Cassie sigue desaparecida y alguien más sabe lo que ocurrió aquella noche, alguien que no está dispuesto a correr el riesgo de que Sam recupere la memoria. La única garantía de que Sam siga viva es que no recuerde nada. 

«Este thriller adictivo combina una ambientación embriagadora con muchísimo suspense dramático.» Kirkus Reviews

«Un thriller helador de una de las mejores autoras de literatura juvenil de la actualidad.» Book Passion for Life. 

Sobre la autora: El sueño de Jennifer L. Armentrout de ser escritora empezó las clases de álgebra, lo que también explica sus malas notas en matemáticas. Actualmente escribe novelas románticas, de fantasía y de ciencia ficción para jóvenes, así como obras para adultos bajo el seudónimo de L. Lynng. Su pasatiempo favorito es ver películas de zombies. Es muy conocida por sus sagas juveniles Covenant y Lux.
Tarántula sigue extendiendo sus hilos 

Madame Tarántula es un personaje creado por el dibujante y guionista estadounidense Mike Hoffman. Vio la luz por primera vez en 2001, en la revista Tigress Tales, un comic-book de relatos cortos en el que debutaba Madame Tarántula, un personaje que creó inspirándose en varias fuentes: la actriz Tura Satana, el Spaghetti Western y los escritos de la naturalista y paleontóloga Loren Eiseley. 

El personaje pronto se convirtió en uno de los más populares de Hoffman, que no tuvo ningún inconveniente en dedicarle más historias en diferentes comic-books auto-editados. Todas ellas se recopilan en el presente volumen junto con una galería de elementos que el propio Hoffman quiso establecer como base sobre la que trabajar en este Nuevo Oeste. 

La historia está ambientada en el salvaje oeste del año 4077 D.C. Un escenario que combina el clasicismo del Far West con la ciencia ficción, un futuro yermo y rudo habitado por pistoleros y robots, en el que la tecnología ha destruido la fauna y la flora. ¡Bienvenidos a Futurewest! 

Sobre el autor: Mike Hoffman empezó a dibujar en los 80. Entre otros ha dibujado Hellraiser, Hellblazer o La Cosa del Pantano, incluso ilustró un guión de Neil Gainman, en aquellos días un desconocido. Tras una mala experiencia con el mundo editorial, en los 90 decidió autopublicarse y seguir su propio camino, hasta la fecha. Entre sus principales influencias se encuentra Frank Frazetta. Entre sus obras como independiente ha dibujado en Tomb of Terror, Madame Tarantula, o La isla del Dr. Moreau, entre muchos otros.
Tercera entrega de la antología de relatos steampunk Ácronos. Coordinado por Josué Ramos, cuenta con once relatos de la mano de Raúl Montesdeoca, Elio Quiroga, Gloria T. Dauden, Jordi Noguera, Laura López Alfranca, Rafael González, Paulo César Ramírez, Armando Valdemar, Esther Galán, Josué Ramos y Rafa Marín

Ácronos 3 da un giro inesperado y profundiza en los posibles universos relacionados con el steampunk. En esta ocasión quedan atrás las visiones relacionadas con la época victoriana e investiga acerca de los orígenes de lo que somos hoy en día, mirando más allá de las fronteras occidentales y propone un juego al lector mostrando un planteamiento streampunk multicultural, en el que se han desarrollado una serie de historias en otras culturas y países: Japón, India, África, España, China… Ácronos 3 derriba todas las fronteras posibles para acercarnos a una visión diferente y enriquecida del steampunk. 

La presentación de la antología se celebrará durante el Retro Day en la Librería Gigamesh (C/Balmes, 8, Barcelona) el próximo 21 de febrero de 2015. Al evento asistirán el coordinador de la antología Josué Ramos y los autores Jordi Noguera, Armando Valdemar y Rafa González. También habrá charlas especializadas, sobre cine y el libro Steampunk Cinema, la colección Monsters Unleashed y sorteos. 
Entre mamá y superwoman 

El debate sobre la maternidad y sus temas adyacentes (lactancia, feminismo, crianza, el aborto) son cada vez más frecuentes en el sector editorial. 

Las madres que trabajan tienen que multiplicarse y aprender a dividir su tiempo si quieren seguir compaginando su vida profesional y al mismo tiempo, estar pendientes del calendario de vacunas, de los nuevos dientes que salen y de las visitas al pediatra, entre muchas otras cosas.  El club de las madres novatas nos ofrece un convincente retrato de la familia moderna con toda su fuerza y complejidad para narrarnos la maternidad desde una perspectiva nueva, pues en palabras de su propia autora “como madre, esposa, hermana e hija, estoy fascinada por la intimidad de las relaciones de pareja, familias y las mentiras que se ocultan detrás de lo ordinario. Mis textos, generalmente, hablan sobre sentimientos y sobre las experiencias de las que la mayoría de las personas no quieren hablar". ¿estás preparada para la maternidad? 

Sinopsis: Seis mujeres de Sydney se reúnen, a las pocas semanas de dar a luz, para compartir experiencias y recibir consejos de una puericultora. Cada una emprende su particular viaje emocional en el crucial primer año de vida de sus bebés, a la vez que exploran nuevos sentimientos y los cambios en la relación con sus parejas. A pesar de sus distintas procedencias y circunstancias, las nuevas madres desarrollarán un vínculo más allá de sus bebés que las llevará a compartir sus problemas e ilusiones. Hasta que un trágico suceso sacará a la luz algunos secretos y pondrá a prueba su amistad.
Sinopsis: Momentos antes de que empiece la pomposa celebración de su centésimo cumpleaños, Allan Karlsson decide que nada de eso va con él. Vestido con su mejor traje y unas pantuflas, se encarama a una ventana y se fuga de la residencia de ancianos en la que vive, dejando plantados al alcalde y a la prensa local. Sin saber adónde ir, se encamina a la estación de autobuses, el único sitio donde es posible pasar desapercibido. Allí, mientras espera la llegada del primer autobús, un joven le pide que vigile su maleta, con la mala fortuna de que el autobús llega antes de que el joven regrese y Allan, sin pensarlo dos veces, se sube con la maleta, ignorante de que en el interior de ésta se apilan, ¡santo cielo!, millones de coronas de dudosa procedencia. Pero Allan Karlsson no es un abuelo fácil de amilanar. A lo largo de su centenaria vida ha tenido un montón de experiencias de lo más singulares: desde inverosímiles encuentros con personajes como Franco, Stalin o Churchill, hasta amistades comprometedoras como la esposa de Mao, pasando por actividades de alto riesgo como ser agente de la CIA o ayudar a Oppenheimer a crear la bomba atómica. Sin embargo, esta vez, en su enésima aventura, cuando creía que con su jubilación había llegado la tranquilidad, está a punto de poner todo el país patas arriba. 

Crítica: “Lunes 2 de mayo de 2005 

Es verdad que habría podido decidirse antes y de paso haber tenido la deferencia de comunicar su decisión a los interesados, pero Allan Karlsson nunca había dedicado tiempo a pensar las cosas antes de hacerlas. 

Por tanto, en cuanto la idea le vino a la cabeza, abrió la ventana de su habitación en el primer piso de la residencia de ancianos de Malmköping, provincia de Södermanland, y bajó por el emparrado hasta el arriate del jardín. 

La maniobra le resultó complicada, algo comprensible dado que ese mismo día Allan cumplí cien años. En menos de una hora se celebraría su fiesta de cumpleaños en el salón de la residencia. El mismísimo alcalde haría acto de presencia. Y la prensa local. Y el resto de ancianos. Y el personal al completo, con la furibunda enfermera Alice a la cabeza, por supuesto. 

Solo el homenajeado no tenía la intención de presentarse.” 

Si hubiese una palabra para definir la vida intensa de Allan Karlsson es explosiva, y más cuando lo mejor que ha sabido hacer a lo largo de un siglo es provocar ruido, mucho ruido. Al principio por su peculiar afición de volar cosas – no personas-, pero tras destruir por accidente su hogar, el joven Karlsson optó por socavar otros cimientos menos familiares, completamente ajenos a su persona ante la absoluta falta de interés por cualquier ideología política o religión, siendo uno de los rasgos más característicos de este particular centenario. Además de la copita de aguardiente, único vicio del que nunca se ha privado, incluso en las circunstancias más inverosímiles. Por esta razón, Allan Karlsson se niega a vivir sus últimos días en la plácida vejez de la residencia de Malmköping, sometido a la tiranía de la enfermera Alice y la abstinencia forzosa, y toma una decisión irrevocable que acabara denotando toda una serie de acontecimientos tan insólitos como su propia vida.

«El abuelo que saltó por la ventana y se largó» es una sátira retrospectiva del siglo XX en la que acompañamos a Allan Karlsson durante un nuevo capítulo de su ajetreada existencia, yuxtaponiéndose el pasado y el presente de este peculiar anciano para demostrar al lector que, en realidad, nada –o muy poco- ha cambiado durante este tiempo.

Jonas Jonasson realiza una crítica implícita dentro de su primera novela, analizando los principales acontecimientos y personajes históricos que definieron el pasado siglo a través de las vivencias de Karlsson quien, sin ser consciente de la gran relevancia de sus acciones con algunas de estas grandes personalidades, acabó por convertirse en el mayor antihéroe contemporáneo. Y es que el escritor sueco, siempre con un tono coloquial y surrealista, obsequia al lector con las peripecias de este atípico anciano que –en palabras de su propio autor- es «un idiota político, una máquina de matar, un hombre sin moral, no es un hombre común». O en otras palabras, la imposibilidad de asociar a Karlsson con un determinado movimiento social, partido político, religión, afición cultural o cualquier otra etiqueta que habitualmente empleamos para la designación de las personas, nos imposibilita establecer una distinción entre bueno o malo. 

Al contrario, Jonasson no pretende realizar un juicio de valor que pudiera posicionarnos a favor o en contra no solo de su protagonista, sino también del resto de personajes que intervienen en esta desternillante historia, tal y como demuestra el estilo del autor basado en descripciones breves y directas de las acciones, sin apenas adjetivos o deteniéndose en detalles superfluos –claramente influenciado por su trabajo como productor televisivo-. Este estilo narrativo impide al lector crearse una opinión concreta, limitando la lectura al simple placer que nos proporciona. 

Es cierto que «El abuelo que saltó por la ventana y se largó» realiza una crítica a diferentes aspectos de la sociedad sueca como la discriminación racial, la corrupción política y judicial dentro de las instituciones gubernamentales, la falta de ética y objetividad de los medios de comunicación, o la soledad de las personas mayores. Sin embargo, se encuentra muy desvinculado de otras novelas como la saga «Millenium» (Stieg Larsson) o «Los crímenes de Fjällbacka» (Camilla Läckberg), desvinculándose por completo del género negro que tanta fama ha repercutido a los escritores nórdicos durante los últimos años. Jonas Jonasson no pretende que su novela se convierta en un ensayo crítico sociopolítico, sino hacernos reír. Y lo consigue, aunque con resultados bastantes desiguales. 

La primera parte del libro que empieza con la huida de Allan Karlsson para desembocar en una disparatada road movie, decrece significativamente conforme avanza la narración concluyendo de forma agridulce frente a las peripecias pasadas en las que predomina un sarcasmo inteligente en contraposición a los gags y el humor absurdo de las desventuras presentes. 

En el mismo sentido, tampoco le beneficia la sucesión de personajes secundarios que se incorporan a la historia por su excesivo individualismo, incluso en las escenas de grupo, que provocan una interacción forzosa y artificial con los demás. Únicamente Herbert Einsten –no es necesario decir de quien es familia, aunque no reconocido por parte de su famoso hermano- merece ser destacado por su humildad e inocencia versus el histrionismo del resto. 

Por consiguiente, «El abuelo que saltó por la ventana y se largó» acaba siendo un entretenimiento de lectura ligera que, durante sus primeros capítulos, genera unas amplias expectativas respecto a las peripecias del centenario Allan Karlsson, claramente insatisfechas conforme las situaciones se vuelven cada vez más disparatadas basándose en un humor absurdo de alocadas persecuciones o golpes de tamaño paquidérmico –literalmente-. Jonas Jonasson pretende abarcar demasiado en su primera novela y el resultado son dos relatos independientes que, aunque representan la vida completa del peculiar anciano, no consiguen interrelacionarse, adquiriendo una mayor interés que la otra durante su lectura. En la realidad, Allan Karlsson no hubiese conseguido llegar muy lejos, pero todos sabemos que la ficción tiende a superarla… no siempre. 

LO MEJOR: Allan Karlsson. La crítica inherente en el relato. El humor sarcástico de las peripecias pasadas del anciano. La conclusión cíclica de la historia. 

LO PEOR: El decrecimiento del interés por las desventuras presentes. El mayor uso de un humor absurdo de gags conforme avanza la lectura. Los personajes secundarios. El excesivo abarcamiento de Jonas Jonasson siendo su primera novela. 

Sobre el autor: Jonas Jonasson nació en Växjö, una pequeña ciudad del sur de Suecia, en 1962. Tras una larga carrera como periodista, consultor de medios y productor de televisión, Jonasson decidió empezar una nueva vida y redactar la novela que llevaba años queriendo escribir. Se instaló entonces en Ponte Tresa, un pueblecito junto al lago de Lugano, en Suiza, donde escribió El abuelo que saltó por la ventana y se largó, que ganó el Premio de los Libreros en Suecia, se tradujo a treinta y cinco idiomas y ha vendido seis millones de ejemplares. En la actualidad, Jonasson vive en Suecia, en una pequeña isla en el mar Báltico.
Una emotiva saga familiar, impregnada por los olores y sabores del sur de Francia

Sinopsis: La familia Bréchignac, que vive en una casa de campo cerca de Montpellier, está formada por Nelly, la madre que cuida de todos; Maximillian, el padre escultor, y sus cuatro hijos: Vladimir, banquero; Béatrice, ama de casa; el soltero Dimitri, perfumista, y Eva, la única que todavía permanece en la mansión, donde tiene un taller de costura. 

Hace ocho años, Ivan, el hijo menor, murió al caer por la escalera de su casa. Esta tragedia marca especialmente a Daphné, su viuda, que posee una pequeña tienda de vinos y encuentra mucho apoyo en la familia. Dimitri, su mejor amigo, cree que se está enamorando de la viuda de su hermano, pero no se atreve a revelar sus sentimientos. Por su parte, Daphné, que acude a menudo a La Jouve, siente lo mismo por él. También Max y Eva deberán enfrentarse a sus propios conflictos cuando un secreto largamente oculto ponga la vida de todos patas arriba. 

«En las novelas de Françoise Bourdin, la ambientación cuenta tanto como los personajes, cuyos conflictos alimentan el nudo de una intriga muy bien llevada». L'éclair 

Sobre la autora: Françoise Bourdin es una de las autoras románticas más queridas por el público francés Nacida en París en 1952 y apodada «la reina del género romántico» en su país, Françoise Bourdin es una de las autoras de mayor éxito en Francia de los últimos años. Descubrió su pasión por la escritura con tan solo 16 años y en 1972 publicó su primera novela. Hasta ahora ha escrito más de cuarenta, tres de las cuales han sido llevadas a la gran pantalla y televisión. Con su lenguaje sencillo y contemporáneo, la autora atrapa rápidamente la atención de los lectores. La lectura es fácil y amena, ideal para evadirse de la vida cotidiana.
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